En elPeriódico de Guatemala cada dos domingos publican ensayos de Mario Vargas Llosa. Disfruto mucho sus palabras. Hace algunos meses leí su ensayo y citó un verso muy lindo:

Saber que duermes tú, cierta, segura 
– cauce fiel de abandono, línea pura -, 
tan cerca de mis brazos maniatados.

No sé, me cautivó. Estar tan cerca de algo, pero a la vez tan lejos. No querer perturbar la belleza que se percibe, no desear alterar la armonía que estás viendo con tus ojos tan indignos. 

Pues busqué este verso y hallé que pertenece al poema Insomnio del español Gerardo Diego. 

 

Insomnio

Tú y tu desnudo sueño. No lo sabes.
Duermes.  No. No lo sabes. Yo en desvelo,
y tú, inocente, duermes bajo el cielo.
Tú por tu sueño, y por el mar las naves.

En cárceles de espacio, aéreas llaves
te me encierran, recluyen, roban. Hielo,
cristal de aire en mil hojas. No. No hay vuelo
que alce hasta ti las alas de mis aves.

Saber que duermes tú, cierta, segura
– cauce fiel de abandono, línea pura -,
tan cerca de mis brazos maniatados.

Qué pavorosa esclavitud de isleño,
yo, insomne, loco, en los acantilados,
las naves por el mar, tú por tu sueño.

 Y éste es sólo uno de sus poemas. Yo tengo como favorita esta página en donde hay un listado de más de 30 poemas suyos.

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