No sé porqué, pero creo que la forma en que mi mente afronta los problemas que aparecen en mi vida es ignorándolos. Cuando veo un problema venirse encima o cuando siento una opresión en mi pecho, veo hacia otro lado. Trato de hacerle caso omiso a lo que mi corazón y mente tratan de decirme. ¡Qué cobarde! ¿no? No sé cuando exactamente empecé con esto, pero cabal siento el proceso. 

1. Feliz de la vida, puede ser que esté riendo, puede ser que esté leyendo, puede ser que recién terminé una sesión de yoga.

2. La la la la…. 

3. Situación incómoda–> problema –> nervio óptico –> encéfalo.

4. Hundimiento de corazón –> mirada distante –> manos frías.

5. JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJ

6. ¿Pues sí? ¿En qué estaba? Ah sí, la la la la…

7. Unas 6 horas después: … la la la l &*%/&!#¡() me recuerdo del problema. Me detengo por 5 minutos a simplemente digerir lo que ahora sé. Veo al vacío. Siento que mi corazón nuevamente se me hunde y ahora tengo un nudo en la garganta, cosquilleo en la nariz y ojos nublados. OK. No voy a permitir que me afecte de esta manera, no puede ser. NO vale la pena. Pero, realmente ¿cuándo me permitiré admitir lo que siento? Es que no permitiré que los problemas me ahoguen, me agobien, me arruinen. ¡ AAAAAAHHHH!

 

Y ahora heme aquí tratando de dilucidar la relación problema-mente-corazón-reacción de mi persona, pero no lo logro. Jm. Tan negados y guardados bajo capas y capas de negación están las situaciones incómodas. ¿Será posible? Y mi frase de: no me estresaré por X o Y problema, ¿es acaso otra forma más de negar una lágrima? Y también, creo ver los problemas de manera demasiado simple; soy práctica. 

PROBLEMA-DICOTOMIA-SI TE GUSTA, BUENO; SI NO, TAMBIEN. 

Indagaré más sobre esto. Necesito hablar más conmigo misma, aparentemente. Buaj. 

Anuncios