Y 1175 páginas después, Guerra y Paz me deja un sabor de boca agradable; del tipo que queda luego de haber leído uno de los Clásicos de la Literatura Universal y acabar un libro de tantas páginas. Sin embargo, me queda la duda de la razón por la cual este libro en particular, junto con Anna Karenina que también ya leí, son considerados “grandes libros”. 

El libro explora la naturaleza humana en situaciones de guerra y la mal vivida paz que hay entre las batallas de Napoleón en su afán de ampliar su imperio. La familia Bolkonski y los Rostov se ven unidos y luego transformados durante los 8 años que abarca esta historia. Las páginas se dividen en secciones en las cuales Tolstói ahonda en la exploración de cada personaje y su viaje existencial, desde quienes se van a regañadientes a la guerra y quienes creen férreamente en la causa; también mujeres entregadas incondicionalmente a su religión y otras que consideran que el verdadero amor llega así de rápido como se va. También hay secciones de esta obra en la que se describe con lujo de detalle las batallas sostenidas, pero la verdad no me interesaron y terminaron por aburrirme. 

Tolstói hace la salvedad al inicio de la obra que escribe desde el punto de vista de los aristócratas porque él se autodenomina uno y se siente orgulloso de ello. Y es así como todo el libro gira alrededor de príncipes, princesas, condes, etc. La vida de sus personajes luchan día a día con saber cuál es la decisión correcta y, muchas veces, como lector se piensa que sus problemas abusan de triviales; sin embargo, en esos momentos aparecen textos que le hacen pensar a uno, o que en lo personal, consideré dignos de subrayar:

¿Cómo puedes juzgar si ese destino sería mejor o peor cuando aún no lo has experimentado?

¿Merece la pena atormentarse… cuando la vida en un solo segundo en comparación con la eternidad?

A nosotros no nos es dado juzgar lo que es justo e injusto. Los hombres siempre se equivocan y se equivocarán siempre aún más cuando juzgan lo que es justo e injusto. Solamente hay que vivir de manera que no tengamos que arrepentirnos. Joseph Maistre dijo con razón: ” en la vida sólo hay dos verdaderas desgracias: el remordimiento  de la consciencia y la enfermedad. Y la felicida des solamente la ausencia de esos dos males”.

Pero pienso que para una mujer es muy difícil esperar el reconocimiento del hombre al que ama y contemplar sus vacilaciones y sus dudas.

Soy de la opinión que la importancia de esta obra radica en la misión del autor para plasmar sus ideas morales y éticos. Pero insisto, he leído mejores y en mi opinión, sí merecen totalmente los lugares que ocupan en los Grandes Clásicos de la Literatura Universal.

 

Tolstói

Tolstói

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