OK. Sin pensarlo dos veces.

Ah la patria, veo que hace más de 20 días que no publico nada por acá. Creo que me da pena.

Y la razón es “sencilla”: estoy tan metida en mi trabajo que realmente no me queda tanto tiempo para sentarme a pensar, calmarme, entender (tratar), escribir y plasmar… lo que sea. Esto me asusta. Estoy perdiendo contacto conmigo misma. Sin embargo, no me he enfocado en mí porque se me han abierto los ojos increíblemente a las necesidades de los demás. 

He visto parte de la realidad de la vida. La forma en que la mayoría de los guatemaltecos viven, pobreza material que puede dificultar la vida en ciertas formas, también todas las dificultades que tiene la sociedad para producir personas alfabetas, personas que viven el día a día como puedan. No me quiero adentrar mucho en ello porque es abrumador, al menos para mí. 

Entonces, ante todas estas dificultades, parece tan egoísta de mi parte querer centrarme en lo que sucede dentro de mi cabeza cuando tengo la oportunidad de hacer tanto más por una comunidad, especialmente los animales. No sé, parece trivial eso de leer acerca del existencialismo. Pero al mismo tiempo, no. Porque estoy acá, escribiendo acerca de esto por algo; porque sabiendo qué me apasiona sé qué puedo ofrecer a los demás, si es que eso deseo.

Creo que al final, llega un punto en la vida en la que los ojos se abren, pero no del todo porque cada día hay nuevas experiencias y sensaciones esperando ser descubiertas. Nunca se será capaz de apreciar todo (es lo que creo, por el momento). Entonces esta es una nueva sensación: saber el impacto social que puedo tener como médico veterinaria. Trabajar directamente con los animales obviamente es lo más gratificante, pero capacitar a las personas también lo puede ser. Ayudar a personas que no han tenido contacto alguno con alguien que cuida de la salud animal para así garantizar de cierta manera su sostén económico, también me ha permitido ver otros aspectos de la vida que no había logrado descubrir y experimentar.

Creo que al final a lo que quiero llegar es que explorar el interior permite saber si se está en disposición de tomar lo que alberga el ser para ponerlo a disposición de los demás, y si, también lo que se descubre realmente serviría de algo para un tercero. Por eso, por el momento hay un nuevo enfoque en MI exploración personal: saber qué partes de mi persona puedo poner a disposición de los demás.

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