No soy fanática del Día del Cariño por diversas razones; entre ellas, ser una excusa más para el consumismo, la extraña creencia de que el cariño o amor demostrado en este día es el auténtico y definitivo, pero creo que la razón por la que más reniego de esta fecha es porque todo el bombardeo publicitario va en función de: para ser una persona exitosa, usted debe estar en una relación romántica/erótica y además, verse bien. Comprenderán, definir mi existencia según lo que dicte Big Brother, ya que la ignorancia equivale al poder (lean 1984).

Sólo recuerden que tipos de amor hay muchos y este día no debe pasarse obligadamente con la pareja romántica, sino que también con los amigos y la familia, pilares fundamentales de cualquier existencia. Entonces, no caigan en el espiral de depresión si se ven el 14 de febrero sin alguien exclusivamente suya, porque como dijo Sartre “querer ser amado es intentar la asimilación de la libertad de alguien más sometiéndola a la propia”.

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