Así como aparece, desaparece. El amor.

Siguiendo la vida de Sarah, dramaturga inglesa, mientras monta la obra del personaje Julie Vairon, Lessing explora (por segunda vez en mi caso) el remolino de las emociones eróticas. Sarah es una mujer de alrededor de 60 años, por lo que se SUPONE que no debe estar pensando en romance ya; esa fase de su vida pasó y ahora debe sentirse conforme con lo que logró durante su “juventud”: los hijos, experiencias de vida con su pareja, amistadas pasadas y actuales, etc. Sin embargo, debe afrontarse a ser el objeto de deseo de cuatro hombres casi simultáneamente. Ella, mujer madura, vieja, anciana; es objeto de deseo carnal por parte de hombres jóvenes y contemporáneos suyos. ¿Qué camino tomar?

Sucede que cuando uno lee la obra por la cual fue concedido un Premio Nobel de Literatura (en el caso de Lessing fue El Cuaderno Dorado), cualquier otro escrito es afrontado con temor porque la decepción es una posibilidad. Luego de leer El Cuaderno Dorado me sentí plenamente identificada con las ideas y sentimientos de Anna, el personaje principal, y subrayaba y anotaba pensamientos constantemente en los márgenes del libro. Tres páginas después de haber iniciado De nuevo el amor, me sucedió nuevamente. Lessing aparentemente nunca decepciona. 

Ojo con condenar a los otros, o cuidado contigo misma.

La forma en que describe Lessing los sentimientos, pensamientos, turbaciones, contradicciones, paisajes sentimentales y filosóficos de todos, especialmente las mujeres es algo increíble. 

  • La verdad era que no le apetecía verle en su casa, en su otra vida…¿su auténtica vida? Su amistad se veía amenazada, así lo consideraba ella. Seguramente era una idea inconsistente, ¿basada en imaginaciones, o fantasmas? Ella sabía muy bien lo que temía: que la magia, el encanto, se evaporara.
  • Ciertamente se recordaba avanzando por una habitación consciente de que todo el mundo la miraba, erguida como si estuviera llena hasta el borde de un precioso y peligroso fluido. Las chicas jóvenes lo hacen cuando descubren por vez primera su poder: afortunadamente la mayoría no saben lo que tienen.
  • “Enamorado”, una expresión que cada uno interpreta de forma distinta, algo diferente para cada hombre. Y mujer.
  • Todo el mundo parece estar de acuerdo en que estar enamorado es una condición poco importante, e incluso cómica. No obstante, hay pocos estados más dolorosos para el cuerpo, el corazón y- peor aún- la mente, pues es la mente la que observa cómo la persona que se supone que la rige se comporta de una manera loca e incluso vergonzosa.
  • Porque las personas se enamoran con frecuencia y no se enamoran en condiciones de igualdad, ni tan siquiera al mismo tiempo.

Definitivamente debo seguir ampliando mi biblioteca con obras de Lessing.

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