Bueno, pero no la deje entrar por ningún motivo. Si es necesario usar la fuerza, hágalo; inclusive, si se deben usar las balas, está bien. El guardia ya sabe cómo comportarse en situaciones como esta. 

Ahorita estoy donde el doctor, pero en cuanto me desocupe voy y le apoyo físicamente.

No se sabe en frente de quién se está sentado, de lo que es capaz de hacer, si su alma alberga intenciones buenas o malas. No se tiene idea si detrás de esa faz, se oculta un demonio o un ángel.

Imagen de acá

Me sentí muy nerviosa al estar a escasos metros de alguien que habla de la fuerza violenta con tanta propiedad. En Guatemala, ¿es que acaso ya vemos la violencia como algo cotidiano? Muchas veces se ha hecho esa pregunta y no busco una respuesta distinta; sin embargo, poco a poco la piel se curte y nos volvemos indiferentes ante tanta agresión. Leemos acerca de los índices de violencia mientras sorbemos el café mañanero o comemos la tortilla diaria y ¿cuántas veces nos hemos ahogado por la impresión?

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